DESARROLLO
PSICOLÓGICO
DEL NIÑO DE 8 A 9 AÑOS
Los niveles de madurez, las experiencias y las condiciones
familiares marcarán la variabilidad en los niños
de esta edad.
El
niño de 8 años se comporta de forma más
independiente, y muestra mayor flexibilidad en sus
relaciones, pues lo hace con diferentes personas de su
grupo.
Se siente más seguro de sí, y ello le hace acercarse
a las cosas también con más seguridad, deseando
para sí mismo un trato de mayor proximidad al mundo
adulto.
Esta
seguridad le hará probar verdaderas acrobacias físicas,
ante las que mostrar sus habilidades; de ahí, que haya
que educarle en la prudencia para evitar peligros innecesarios
(facilitar que se sepa proteger a sí mismo).
Es un buen momento, por ello para insistir en la práctica
de algún deporte (danza, natación, ...),
pues le ayudará a descargar su exceso de energía,
beneficiando su equilibrio y el control de sí mismo
La
responsabilidad de sus actos se va desarrollando cada
vez más, lo cual provocará un menor número
de situaciones conflictivas
Muestra
gran interés por todos los fenómenos de
la naturaleza, curiosidad que hay que aprovechar para hacerle
avanzar en sus aprendizajes y en el conocimiento dle mundo
que le rodea.
Se
interesará, asimismo, por la información de
tipo sexual.
El
niño de esta edad es capaz de contemplar una situación
desde distintos puntos de vista. Se iniciará en
el concepto de la "relatividad" de las cosas.
Se desarrolla su razonamiento lógico. Ello le
llevará a intervenir y discutir más sobre las
explicaciones de los adultos. Va a ir desarrollando su espíritu
crítico.
Hay una tendencia a expresarse verbalmente con gran facilidad.
Colabora
y participa más en las tareas de casa. Es un buen momento
para asignarle tareas que pueda desarrollar sin problema,
y que le hagan sentirse útil.
Es muy importante tener presente que para que el niño
se desarrolle adecuadamente ha de vivir en un ambiente
tranquilo y no inquietante.
La
participación es algo muy intenso a esta edad
Será signo de alerta y motivo de consulta el observar
un niño que no participa en las actividades, que se
aísla por miedo, ... pues algo está ocurriendo.