El embarazo y el parto son dos de los acontecimientos más
importantes que una mujer puede experimentar en su vida. Para
la pareja, y aunque no vaya a experimentar los cambios físicos
de la mujer, va a ser igualmente una experiencia muy importante.
El
embarazo no debe ser una experiencia que afronte la mujer
en solitario. La comprensión de la pareja durante los
9 meses de gestación y la aportación afectiva
hacia la futura madre y al bebé que lleva dentro, ayudarán,
sin duda, a una mejor evolución del embarazo y a una
satisfacción más plena del mismo.
Es,
muchas veces, en este período, cuando se toma la decisión
del nombre del bebé; en ocasiones, sin embargo, se
trata de un algo largamente meditado. Esta decisión
es muy importante, dado que es el nombre aquello con lo que
el niño o niña, y después adulto/a, se
va a tener que identificar durante toda su vida. Por ello,
al escogerlo en quien debemos pensar, principalmente, es en
nuestro hijo (más que en nosotros mismos).
El
ensayar cómo suena un nombre determinado es un ensayo
muy generalizado. No obstante, no debería convertirse
en la búsqueda de algo "super original" que
nadie haya oído antes, como deseo de destacar ante
los demás. La armonía del nombre con los apellidos
es otro aspecto que habría que cuidar especialmente.
Pensemos una vez más en él, en nuestro hijo.
En
cualquier caso, la decisión es nuestra y cada caso
puede tener su particularidad y justificación.
Los
nombres más extendidos suelen ser los latinos, ya que
son los más recogidos en los santorales de la Iglesia,
pero también suelen ponerse nombres bíblicos,
de la mitología, griegos, germánicos o importados
de algunos países extranjeros.
Los
nombres que se pusieron con más frecuencia en el año
2007 en España fueron:
A
continuación, te damos algunos recursos que hemos considerado
interesantes para ayudarte a elegir el nombre de tu bebé,
sea niño o niña, así como para conocer
su significado, si estás interesada/o.
Esperamos
que te sean de utilidad.