¿Cómo
actuar con las rabietas del niño de 2 años?
En
el niño de 2 años son típicas las
rabietas, de mayor o menor intensidad, según
el carácter del niño. Con ellas, el niño
intenta medir los límites de los adultos ( hasta
dónde pueden aguantar), los propios (hasta cuánto
puede conseguir mediante esa actitud) ,..., pero quizás,
si la intensidad de la rabieta es muy fuerte, llega
un punto de descontrol tal, que al niño le resulta
difícil volver a serenarse.
Es
una fase "normal" en la evolución del
niño, al igual que la etapa del "no",...,
pero por ello debe intentarse que no se agrave en intensidad
ni se alargue en el tiempo. El niño ha de comprobar
que con esa actitud no consigue lo que pretende.
En
la medida en que no pueda hacerse daño a sí
mismo o a los demás, lo mejor, ante una rabieta
de este tipo, es mantener la calma (en la medida de
lo posible), mostrarse impasibles (ni siquiera enfado)
ante "el show" y esperar a que pase. Cuando
esto se repita varias veces, el niño terminará
por anular esta actitud, ya que no le será "útil",
y las cosas o conductas inútiles tienden a desaparecer.
Por
el contrario, cuando el niño esté calmado,
dénle toda la atención que requiera. Sobre
todo, procuren no pegarle, pues eso sólo despertaría
en él más rebeldía y rabia, y sería
un modelo más que tendría a seguir, de
comportarse agresivamente para poder dominar algo o
alguien.